Tortuga Negra
Chelonia mydas

La tortuga negra, también conocida como tortuga verde, es una de las tortugas marinas más emblemáticas del océano Pacífico Oriental. Su nombre se refiere al color oscuro de sus ejemplares en esta región, aunque comparte con la población de tortugas verdes del Atlántico la característica de poseer una masa corporal influenciada por la grasa subyacente que le da tonalidades verdes y negras.
En el CMT trabajamos activamente por su conservación mediante la asesoría y capacitación de personal que opera campamentos tortugueros comunitarios dedicados a la protección de anidaciones y educación ambiental. Durante lasVisitas Guiadas a través de las Exhibiciones, nuestro esfuerzo se enfoca en promover el bienestar de la especie y generar conciencia sobre las amenazas que enfrenta, como la contaminación y la pérdida de hábitat, de esta manera, los visitantes pueden conocerla de cerca y comprender por qué es tan importante protegerla.
Te invitamos también a participar a través de Donaciones en Especie, Donar al Centro y Participa. Conoce más de esta especie con nuestras Visitas Guiadas, donde los visitantes descubren su importancia ecológica y la urgencia de protegerla.
Biología
Es una tortuga marina cosmopolita distribuida en mares tropicales y subtropicales de todos los océanos del mundo. Es la especie más grande dentro de la familia Cheloniidae, con adultos que pueden alcanzar longitudes de caparazón entre 90 cm y más de 150 cm y pesos superiores a 100 kg. Su cuerpo está profundamente adaptado a la vida acuática, con aletas en lugar de patas y un caparazón hidrodinámico que facilita la natación en aguas costeras y oceánicas.
La reproducción de la tortuga negra está ligada a migraciones periódicas entre sus zonas de alimentación y playas de anidación. Las hembras adultas regresan a las playas donde emergieron para poner sus huevos, generalmente cada 2 a 3 años, realizando en promedio 3 puestas por temporada (de 1 a 8), cada una con un promedio de 123 huevos. El periodo de incubación es de 60 a 65 días, y la determinación del sexo de las crías depende de la temperatura del nido durante la incubación

Alimentación
Esta especie se caracteriza por cambios ontogenéticos en hábitat y dieta a lo largo de su ciclo de vida. Tras la eclosión en playas arenosas, las crías nadan hacia mar abierto, donde pueden pasar varios años en hábitats pelágicos alimentándose de una dieta omnívora que incluye pequeños invertebrados, algas y material neustónico. Conforme crecen y se acercan al tamaño juvenil, se trasladan a zonas costeras ricas en pastos marinos y algas, donde adoptan una dieta principalmente herbívora. En adultos, esta dieta se especializa en pastos marinos y algas, convirtiéndolas en las principales herbívoras entre las tortugas marinas.
Distribución
Habita principalmente en el océano Pacífico oriental, desde Baja California hasta Sudamérica. Utiliza bahías, esteros, manglares y zonas costeras como áreas de alimentación y descanso. Durante sus migraciones puede recorrer cientos o incluso miles de kilómetros, lo que hace que su protección requiera colaboración entre comunidades, centros de conservación y países.
Estatus de conservación
La tortuga negra es una de las especies de tortugas marinas más estudiadas y, al mismo tiempo, una de las más amenazadas a nivel global. A lo largo de su ciclo de vida enfrenta múltiples presiones, entre las que destacan la captura incidental en pesquerías, la recolección ilegal de huevos, la caza histórica y actual, la pérdida y alteración de playas de anidación, la contaminación marina y los efectos del cambio climático, como el aumento de temperaturas en los nidos y la elevación del nivel del mar.
En México, Chelonia mydas está catalogada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 como “En Peligro de Extinción (P)”, lo que reconoce su alta vulnerabilidad y la necesidad de aplicar medidas estrictas de protección tanto en playas de anidación como en zonas de alimentación y rutas migratorias.
A nivel internacional, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica a la especie como En Peligro (Endangered, EN), debido a la reducción histórica de sus poblaciones y a que muchas de ellas aún no muestran una recuperación sostenida.
Asimismo, se encuentra incluida en el Apéndice I de la CITES, lo que prohíbe su comercio internacional con fines comerciales y refuerza los compromisos entre países para su conservación.
Gracias a décadas de programas de protección, monitoreo y manejo comunitario, algunas poblaciones han mostrado signos de recuperación; sin embargo, la tortuga negra continúa siendo una especie prioritaria para la conservación, cuyo futuro depende del mantenimiento de esfuerzos coordinados a nivel local, nacional e internacional.


