Tortuga Carey
Eretmochelys imbricata

La tortuga carey es una de las tortugas marinas más distintivas del mundo, conocida por su elegante caparazón color ámbar con escudos imbricados y colores brillantes que históricamente han sido apreciados para fabricar objetos ornamentales. Es una especie emblemática de los arrecifes tropicales y un componente esencial de los ecosistemas marinos coralinos.
En el CMT trabajamos para crear conciencia sobre su importancia y fomentar su protección mediante la asesoría y capacitación de personal que opera campamentos tortugueros comunitarios dedicados a la protección de anidaciones y educación ambiental.
Puedes conocerla en nuestra exhibición de Tortugas Marinas mediante nuestras Visitas Guiadas, donde promovemos el respeto y el aprendizaje. También puedes apoyar su conservación a través de Participa, participando con Donaciones en Especie o al Donar al Centro, siempre bajo principios de Bienestar Animal.
Biología
Esta especie tiene un caparazón que puede medir de 60 a 90 cm de longitud y tonalidades variadas que van del marrón y ámbar a tonos rojizos y llega a pesar 70 kilogramos. Su nombre en inglés, hawksbill (pico de halcón), se debe a su cabeza puntiaguda y su mandíbula superior curvada, adaptaciones que le permiten extraer alimento en grietas de arrecifes de coral. Es una especie longeva que puede vivir hasta 60 años y que, además, tiene una asombrosa capacidad de orientación, que comparte con otras especies de tortugas marinas, para regresar a la misma playa donde nacieron para poner sus huevos.
Durante sus primeros años de vida, las crías permanecen en fase pelágica en mar abierto, asociadas a vegetación flotante, hasta alcanzar los 20–30 cm de longitud. Al crecer, los juveniles y adultos se asientan en zonas costeras poco profundas, como arrecifes de coral, lechos de algas, bahías con manglares y praderas marinas, donde encuentran sus principales recursos alimenticios.
Alimentación
La tortuga carey tiene una dieta muy particular: consume principalmente esponjas marinas tóxicas para otros animales. También se alimenta de medusas, anémonas, algas y pequeños crustáceos. Esta alimentación no solo le permite sobrevivir en ambientes complejos, sino que la convierte en una especie clave para el equilibrio del arrecife, ya que evita que las esponjas invadan el coral y mantiene saludable todo el ecosistema marino.
Distribución
Se encuentra en mares tropicales y subtropicales alrededor del mundo, especialmente en zonas con arrecifes coralinos, manglares y costas rocosas.
Esta especie presenta una historia de vida típica de tortugas marinas: crecimiento lento, madurez sexual tardía y longevidad, lo que implica que la recuperación poblacional ante amenazas requiere muchas décadas. Además, sus desplazamientos abarcan amplias zonas oceánicas, haciendo fundamental la conservación de corredores marinos, hábitats de alimentación y playas de desove en múltiples países.
Estatus de conservación
La tortuga carey es considerada una de las tortugas marinas más amenazadas del mundo, debido principalmente a la explotación histórica e ilegal de su caparazón, conocido como “carey”, así como a la degradación de arrecifes de coral, la captura incidental en pesquerías, la contaminación marina y la pérdida de playas de anidación.
En México, Eretmochelys imbricata está listada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 en la categoría de “En Peligro de Extinción (P)”, lo que reconoce el alto riesgo que enfrentan sus poblaciones y la necesidad de aplicar medidas estrictas de protección y manejo en sus áreas de anidación y alimentación.
A nivel internacional, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica a la especie como En Peligro Crítico (Critically Endangered, CR), la categoría más alta de amenaza antes de la extinción en vida silvestre, debido a la drástica reducción de sus poblaciones a escala global.
Asimismo, la tortuga carey se encuentra incluida en el Apéndice I de la CITES, lo que prohíbe su comercio internacional con fines comerciales y refuerza los compromisos de los países para erradicar el tráfico ilegal de ejemplares y sus derivados.
Debido a su estrecha relación con los arrecifes de coral, la conservación de la tortuga carey está directamente ligada a la salud de estos ecosistemas, por lo que su protección contribuye también a la preservación de la biodiversidad marina y de los servicios ambientales que brindan los arrecifes.