Tortuga Caimán
Macrochelys temminckii

La tortuga caimán es una de las tortugas de agua dulce más grandes y robustas del mundo, famosa por su poderosa mandíbula y su aspecto prehistórico. Es una especie emblemática de los grandes ríos y humedales de Norteamérica, y una experiencia inolvidable para quienes nos visitan. En el CMT trabajamos activamente en su cuidado mediante acciones de Bienestar Animal y Atención a Fauna Silvestre, asegurando condiciones adecuadas para su salud y bienestar.
A través de nuestras Visitas Guiadas compartimos información sobre esta especie para derribar mitos y generar respeto hacia animales que suelen ser malinterpretados. Además, quienes desean apoyar directamente su conservación pueden hacerlo al Participa, mediante Donaciones en Especie o al Donar al Centro, fortaleciendo nuestro trabajo de protección.
Biología
Presenta un caparazón grande, oscuro y con fuertes crestas, una cabeza proporcionalmente grande y un hocico ganchudo. Es principalmente acuática y pasa la mayor parte del tiempo inmóvil en el fondo, donde utiliza una pequeña prolongación rosada en su lengua para atraer peces, funcionando como un “señuelo”. Es de hábitos solitarios y de movimientos lentos, pero con reflejos muy rápidos al capturar presas.
Se reproduce anualmente en primavera, alcanza la madurez sexual entre los 11 y 13 años. La hembra pone de 10 a 60 huevos que pone en nidos que construye en tierra.

Alimentación
Su alimentación es carnívora y oportunista: consume principalmente peces, pero también crustáceos, moluscos, anfibios, reptiles, aves acuáticas y carroña, desempeñando un papel importante como depredador tope y reciclador de materia orgánica.
Distribución
La tortuga caimán se distribuye en el sureste de Estados Unidos, principalmente en las cuencas de los ríos Mississippi, Missouri y sistemas fluviales que desembocan en el Golfo de México. Habita ríos profundos, lagunas, pantanos y cuerpos de agua con fondos fangosos y abundante vegetación. Su supervivencia depende de ecosistemas acuáticos saludables, por lo que la conservación de humedales es clave para proteger a esta especie.
Estatus de Conservación
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la ha catalogado como Vulnerable (VU) debido a la disminución de sus poblaciones por la pérdida de hábitat, la sobreexplotación y el comercio ilegal. Además, la especie está incluida en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), lo que significa que el comercio internacional de ejemplares y partes de esta tortuga está regulado para evitar que amenace su supervivencia silvestre.